domingo, 11 de diciembre de 2011

Uso de las redes sociales, ¿más difícil eliminar a tu rival?

Si en el panorama laboral ya es complicado el acceder a un trabajo, ahora el uso de las redes sociales lo facilitan más o lo complican más... No sólo sirve que poseas una excelente formación y una excelente experiencia laboral, si tu "reputación online" no es buena, olvídate.
Hemos pasado de tener que cuidar extremadamente nuestra imagen ante un trabajo a tener que cuidar nuestro perfil en la red. Varios estudios demuestran que muchas empresas han rechazado a varios candidatos seleccionados curricularmente por la información que aparecía en la red. Y me pregunto ¿no nos estamos quedando en valorar una simple imagen? ¿Estamos contratando al que mejor se sabe vender o queremos tener al mejor profesional?
Ahora  me viene a la cabeza la película Arcadia (obra de Costa-Gravas que con un gran humor negro plasma en la pantalla la dificultad de encontrar un empleo. Su protagonista ante la angustiosa situación de estar desocupado planifica el matar a todos sus rivales para conseguir su deseado trabajo). Igual el uso de la red puede hacer esta labor más sencilla, sin necesidad de apretar un gatillo tan sólo con sentarnos en frente de nuestro ordenador podemos ir arruinando la reputación de cada uno de nuestros rivales.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Por un dédalo de callejuelas

Si tus pies se deslizan por un dédalo de callejuelas, si tus pies deciden parar...

Hace unos años el director Adolfo Aristrarain en su película "Martín Hache", nos dejó 10 razones por las que nunca debemos parar.

  • Por curiosidad: por saber qué pasará mañana y cómo será uno mañana.
  • Por el asombro que provoca ser el mismo, pero distinto, cada día, día a día, año a año.
  • Por la Aventura de pensar.
  • Por el placer de imaginar historias, de vivir vidas imaginarias, de seducir y cautivar a los demás haciéndolos vivir otras vidas si uno tiene el talento para contarlas.
  • Por conocer lo indescifrable del amor a los hijos.
  • Por convivir con el pánico que provoca el saber que el sentimiento es irracional.
  • Por las mujeres y los hombres que uno conocerá y amará.
  • Por el placer de comer y beber con amigos y amantes.
  • Por amanecer en los bares, bebiendo y filosofando.
  • Por elegir libremente los principios que le marcarán a uno la conducta que debe seguir.
  • Por pelear para defender esos principios.
  • Por contemplar el desconcierto y la ira de los hipócritas cuando descubren que uno pelea en serio y que no está dispuesto a pactar.
  • Por el placer de ver cómo aumenta el desconcierto cuando, entre una importante cantidad de dinero y los principios, uno elige sin pestañear los principios.
  • Porque hay libros que no se han leído, películas que no se han visto y, lo que es lo mismo, gente que aún no se ha conocido.